«Miño no es una excepción
y también sufre las consecuencias de la crisis»
Miño- T.A.S.
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| Juan Maceiras, alcalde
de Miño |
Para bien o para mal el actual alcalde
de Miño, Juan A. Maceiras Barros no pasará desapercibido
en la historia política del municipio, y es que en sus cinco
primeros años de gobierno la transformación que ha
vivido el pueblo es evidente. Una transformación, que tal
y como ha explicado en esta entrevista a El Entorno Metropolitano,
permanecerá temporalmente estancada a causa de la crisis
en la que, él sí reconoce, está inmerso el
país.
-Tras cinco años en el gobierno, ¿ya empieza
a ver el Miño que tenía proyectado cuando fue elegido
alcalde?
- Sí. La verdad es que ya se empiezan a ver algunas cosas
y hasta el momento los proyectos que iniciamos han llegado a buen
puerto, aunque es justo en este momento cuando empiezan los problemas,
y muchos de los proyectos con los que contábamos sufrirán
grandes retrasos.
-¿A qué se deberán estes retrasos?
- Evidentemente la causa es la crisis en la que está inmerso
el país. Nosotros cuando las cosas iban bien hemos sido capaces
de sacar adelante obras muy importantes sin ayuda de nadie, como
el saneamiento, la remodelación de A Carreira, accesos y
viales en las parroquias, etcétera. Lo que pasa en este momento
es que hay una crisis que ha afectado al elemento generador más
importante de PIB de este país, que es el sector de la construcción.
Un sector que durante muchos años ha sido minusvalorado en
cuanto a su importancia. En el conjunto del país Miño
no es una excepción y también sufre las consecuencias
de la crisis.
-Es entonces de los que reconoce que sí hay crisis.
- Por supuesto, y se trata de una crisis muy compleja como finalmente
reconoció el ministro Solbes, y que por primera vez en la
historia tiene distintos componentes. El primero es un componente
financiero, no hay dinero en el sistema. El sistema y las entidades
financieras no tienen liquidez y si no hay dinero para montar nuevas
empresas la crisis alcanzará todos los sectores de la economía.
Además se da la circunstancia de que esta crisis coincide
con una subida del petróleo y de todos los alimentos, lo
que añade mayor dificultad con una subida continua del IPC
y la inflación. Se trata de una crisis tan compleja que su
manejo posiblemente exija de una cantidad de pactos y negociaciones
con todos los agentes sociales que van a hacer difícil su
solución. Lo que sí está claro es que no se
va a resolver por sí sola como parece que espera el gobierno
Zapatero.
-¿Está Miño preparado para esta crisis?
- Sí. Lo que habrá que hacer será seleccionar
mucho el nivel de inversiones que se realicen a partir de ahora,
además de tener que prescindir o aparcar temporalmente algunos
proyectos que teníamos en mente. Si el sector más
importante que tira de la economía del país está
en recesión a nosotros también nos afecta. Y nos afecta
en gran medida porque somos un municipio que teníamos nuestros
recursos en dicho sector. Se ha frivolizado mucho con este tema,
y se demonizó todo lo que tenía que ver con la construcción
sin pararse a separar lo bueno de lo malo.
En Galicia además, antes de que estallara la burbuja inmobiliaria,
la famosa Ley del Litoral frenó desarrollos que en buena
lógica deberían realizarse porque estamos hablando
de suelos urbanizables que están por detrás de una
línea urbana con densidades edificatorias pequeñas.
La paralización cautelar, en espera de la ley, paró
al sector mucho antes de la crisis.
-Una ley del litoral que afectaría a Miño.
- Efectivamente y como ejemplo cabe decir que en la zona del Cruto,
en Sombreu, zona a la que afectaría, a ver quien explica
a los propietarios todo lo que han perdido, cuando en realidad entre
esta zona y la costa pasan una vía férrea, una carretera
y una autopista.
-La crisis afectó también a Martinsa Fadesa.
¿Cuál es la situación en la que se encuentra
la urbanización Costa Miño que está todavía
sin finalizar y que realizaba esta empresa?
- Lo que antes se llamaba suspensión de pagos y ahora es
el procedimiento concursal, que es lo que le ocurre a Fadesa, si
algo va a asegurar es que determinados activos sean puestos en valor
para poder con ellos reintegrarse lo que la empresa debe.
A día de hoy probablemente sea la urbanización Costa
Miño la que esté en un porcentaje más alto
de finalización. Está acabada en más de un
80% y muchas de las viviendas están vendidas. Evidentemente
tiene que pasar un tiempo para que el procedimiento concursal se
active, pero la situación mala era la anterior a este procedimiento
en donde Martinsa Fadesa no tenía liquidez y no podía
seguir con las obras. A día de hoy quien vaya a ser el propietario
de la urbanización la va a terminar para ponerla en valor.
Solbes dijo que los compradores de viviendas no tenían que
temer por ellas y creo que en este caso sí tiene razón.
Nosotros ahí no tenemos ningún problema. Se han dicho
muchas falsedades al respecto como que Fadesa tenía expropiaciones
todavía sin pagar, lo que es rotundamente falso, aunque sí
es cierto que hay determinadas fincas que tienen conflictos de titularidad.
Fadesa ha depositado el dinero en la caja de depósito y ahora
es el juzgado el que tiene que solucionar el problema.
Por otra parte nosotros tenemos solicitado y concedido un aval bancario
para desarrollar la urbanización, y cuando hablo de urbanización
me refiero a los viales, iluminación, etcétera y no
a las viviendas, suficiente para poder terminarla en el supuesto
de que el responsable de la urbanización tras el procedimiento
concursal no pueda realizarlo. Además desde el Concello no
se dará ninguna licencia de primera ocupación hasta
que esté terminada la urbanización.
-El BNG ha solicitado un pleno para tratar el tema y aclarar
la situación.
- Así es y vemos lógico que la concejala del BNG
haga esa solicitud, algo que ya teníamos pensado realizar
con posterioridad a la entrevista que voy a tener con el responsable
de Martinsa Fadesa para poder aportar más información.
Es precisamente en el pleno donde se deben tratar estos temas y
discutir las cuestiones que afectan al municipio, siendo sorprendente
que el PSOE miñense haga declaraciones y desinforme en prensa
y después en las sesiones plenarias no diga nada.
-A pesar de todas estas cuestiones, ¿sigue siendo
optimista con el desarrollo del municipio?
- Soy optimista porque creo que el Partido Popular va a ganar las
próximas elecciones autonómicas. Lo vamos a hacer
porque tengo la convicción de que toda la ciudadanía
está claramente defraudada con el actual gobierno de la Xunta
y no sólo en los ayuntamientos regidos por el PP. La gran
mayoría de los ciudadanos votará y respaldará
el programa del PP, y con esto deberíamos empezar a vislumbrar
la salida de la crisis no sólo en ayuntamientos populares,
sino en todos los ayuntamientos de Galicia.
-Hablando ya de proyectos terminados en el municipio, A
Carreira luce nueva imagen, ¿cómo valora el resultado
final de las obras?
- Parece ser que la remodelación de A Carreira todavía
hay gente que no la entiende. Se trata de la transformación
de un espacio urbano que era una carretera, donde se le daba preferencia
a los coches, en un centro comercial abierto donde se le da preferencia
a los peatones, y en donde tanto propietarios como comerciantes
sacarán una rentabilidad, aunque evidentemente no será
de forma inmediata, pero sí a la larga.
-La falta de aparcamiento y la estrechez de la calzada han
sido las críticas más duras.
- En primer lugar y en relación a lo que explicaba antes
hay que entender que A Carreira era antes una carretera y ahora
es una calle por donde pasan coches. La calzada no se ha estrechado,
tiene exactamente la misma dimensión que tenía antes,
6 metros, y es curioso que en el puente del Pedrido haya un tramo
de calzada de 5,50 metros. Hay críticas también a
las rotondas porque dicen que allí no podrán dar vuelta
vehículos de grandes dimensiones, pero la realidad es que
nunca la han dado, y ahora tampoco hará falta. En cuanto
al aparcamiento, cuando no lo había era precisamente antes
porque todos estaban colonizados desde primeras horas de la mañana
por los trabajadores de la zona que los dejaban todo el día.
Nosotros tenemos que garantizar el aparcamiento a los usuarios de
los comercios, y eso es lo que se ha conseguido. Cada hora y media
podrán aparcar 80 coches a lo largo de la calle. A esto se
añade además las plazas del párking subterráneo
gratuito.
-Pero el aparcamiento en A Carreira estará regido
por un sistema de ORA.
- Así es, aunque el precio será casi simbólico.
Durante una hora y media el que aparque pagará 20 céntimos
de euro, esté 10 minutos o la hora y media.
-¿Para cuando estaría completamente terminada
la obra?
- Queda por terminar una pequeña parte de la calle, y lo
que para mi será lo más espectacular de la obra, la
entrada y salida del pueblo. Pretendemos inaugurar toda la calle
en su conjunto en las navidades de este año.
-Miño siempre ha presumido de ser un ayuntamiento
turístico, pero nunca ha llegado a despegar en este sector,
¿qué le falta?
- Nuestra estructura económica en cuanto al turismo se basaba
en el alquiler de apartamentos en el verano y en la visita más
o menos regular de una serie de familias al pueblo, y eso no es
ser un municipio turístico. Nuestro esfuerzo está
encaminado a conseguir ese objetivo, para lo que obras como la de
A Carreira, el saneamiento, el campo de golf o el puerto deportivo
de Perbes, que otros han paralizado, serían una apuesta de
futuro.
-¿Cuántos años le hacen falta para
ver su sueño construido?
- Nadie debe considerarse imprescindible para desarrollar un determinado
proyecto. El proyecto de este Miño no es sólo mío,
sino de todo el equipo de gobierno. El puzzle que supone este nuevo
Miño está hecho y escrito y rellenar ese puzzle lo
puede hacer cualquiera. Un pueblo nunca se termina de construir
aunque sí se puede destruir muy fácil. De lo que sí
estoy convencido es de que quien sea la persona que me suceda, continuará
por la línea que se ha emprendido porque no hay otra posible.
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